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Ensalada de Cebada y Camarones

  • Prep 30 min
  • Total 60 min
  • Ingredientes 15
  • Porciones 4

Ingredientes

1
taza de cebada perlada (pearled barley)
1
lb de camarones
1
pimiento rojo (bell pepper), sin semillas y cortado en cuadraditos
1/2
cebollita cortada en cuadraditos bien chiquitos
2
tazas de ramitos de brócoli, cocidos
1
taza de semillas de granada
1
taza de retoños de linaza
1
taza de microgreens

Para el aliño:

2/3
taza de aceite vegetal
1/3
taza de vinagre blanco
1
cucharadita de sal
Pimienta
al gusto
1
cucharadita de miel
1
cucharadita de mostaza Dijon
2
cucharadas de yogur griego

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Si te gusta el picante, incorpora una cucharadita (o cucharada) de ají al aliño.

Utiliza cualquier vegetal que tengas a la mano. Alverjitas o espárragos verdes son una opción maravillosa.

También puedes agregar ají fresco picadito a la cebada.

Cuando era pequeña me encantaba tomar un refresco de cebada que hacen en Nicaragua, con un color rosado muy femenino y una textura un poquito espesa. En el fondo del vaso, este refresco trae semillitas que, al morderlas, son suaves y tiernas; lo que para mi infantil paladar, era la mejor parte de esta bebida. (Lo sigue siendo, dicho sea de paso.) Más tarde aprendería que la cebada se podía usar en cientos de preparaciones, desde panes y sopas hasta gloriosas ensaladas de verano, como podrás ver en esta sencilla receta. Puedes usar tu creatividad y agregarle todos los ingredientes crudos o cocidos que se te ocurra. Quizás quieres incluir solo ingredientes verdes o, algunas veces, otro tipos de verduras para darle un toque más colorido. El aliño también te permite jugar y hacer muchas variaciones. Esta ensalada es ideal para llevar a un picnic o a la playa. Ponla en un recipiente bien cerrado y consérvala en una nevera portátil (cooler) para que esté deliciosa, y disfrútala sin remordimientos. Con ella puedes hacer unos super livianos tacos de lechuga. También te sirven para rellenar pan pita, y si encima le pones un poco de tahini, el resultado será espectacular. Te recomiendo servir la versión sin camarones con unas brochetas de pollo o pescado.

Instrucciones

  • 1 Remoja la cebada por una hora en un recipiente con agua fría. Escurre el agua y cocina la cebada en agua salada por 30 minutos o hasta que esté suave.
  • 2 En otra olla con agua salada hirviendo, cocina los camarones por 3 minutos o hasta que cambien de color. No los vuelvas a cocinar para que no queden pastosos. Escurre y pela las colitas. Reserva.
  • 3 Mientras tanto combina en una ensaladera el pimiento picadito, la cebollita y el brócoli.
  • 4 En el vaso de la licuadora combina todos los ingredientes para el aliño y procesa hasta que se vea blanco y cremoso. Transfiere a un frasco y reserva. Puedes mantenerlo refrigerado hasta por una semana.
  • 5 Cuando la cebada esté cocida, escúrrela y enjuágala bajo un chorro de agua fría. Escurre bien y enfría. Vierte en el recipiente con los pimientos y el brócoli.
  • 6 Agrega parte del aliño y corrige la sazón. En este momento puedes incorporar las colitas de camarones y las semillas de granada, revolviendo con cuidado.
  • 7 Antes de servir, añade los retoños y los microgreens para que estén fresquitos y crocantes.
  • 8 Decora con un camarón entero y sirve de inmediato.

Cuando era pequeña me encantaba tomar un refresco de cebada que hacen en Nicaragua, con un color rosado muy femenino y una textura un poquito espesa. En el fondo del vaso, este refresco trae semillitas que, al morderlas, son suaves y tiernas; lo que para mi infantil paladar, era la mejor parte de esta bebida. (Lo sigue siendo, dicho sea de paso.) Más tarde aprendería que la cebada se podía usar en cientos de preparaciones, desde panes y sopas hasta gloriosas ensaladas de verano, como podrás ver en esta sencilla receta. Puedes usar tu creatividad y agregarle todos los ingredientes crudos o cocidos que se te ocurra. Quizás quieres incluir solo ingredientes verdes o, algunas veces, otro tipos de verduras para darle un toque más colorido. El aliño también te permite jugar y hacer muchas variaciones. Esta ensalada es ideal para llevar a un picnic o a la playa. Ponla en un recipiente bien cerrado y consérvala en una nevera portátil (cooler) para que esté deliciosa, y disfrútala sin remordimientos. Con ella puedes hacer unos super livianos tacos de lechuga. También te sirven para rellenar pan pita, y si encima le pones un poco de tahini, el resultado será espectacular. Te recomiendo servir la versión sin camarones con unas brochetas de pollo o pescado.

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Morena Cuadra Morena Cuadra
August 1, 2016

Cuando era pequeña me encantaba tomar un refresco de cebada que hacen en Nicaragua, con un color rosado muy femenino y una textura un poquito espesa. En el fondo del vaso, este refresco trae semillitas que, al morderlas, son suaves y tiernas; lo que para mi infantil paladar, era la mejor parte de esta bebida. (Lo sigue siendo, dicho sea de paso.) Más tarde aprendería que la cebada se podía usar en cientos de preparaciones, desde panes y sopas hasta gloriosas ensaladas de verano, como podrás ver en esta sencilla receta. Puedes usar tu creatividad y agregarle todos los ingredientes crudos o cocidos que se te ocurra. Quizás quieres incluir solo ingredientes verdes o, algunas veces, otro tipos de verduras para darle un toque más colorido. El aliño también te permite jugar y hacer muchas variaciones. Esta ensalada es ideal para llevar a un picnic o a la playa. Ponla en un recipiente bien cerrado y consérvala en una nevera portátil (cooler) para que esté deliciosa, y disfrútala sin remordimientos. Con ella puedes hacer unos super livianos tacos de lechuga. También te sirven para rellenar pan pita, y si encima le pones un poco de tahini, el resultado será espectacular. Te recomiendo servir la versión sin camarones con unas brochetas de pollo o pescado.