Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

View in English
  • Facebook
    69
  • Pinterest
    42
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Imprimir
    7

Compota de Duraznos Frescos

  • Prep 10 min
  • Total 25 min
  • Ingredientes 2
  • Porciones 1

Ingredientes

2
duraznos maduros
Agua

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Si deseas endulzar con una pizca de azúcar morena, hazlo, pero no abuses. Unos cuantos granitos son suficientes.

Reemplaza los duraznos con manzanas, peras o alguna otra fruta de tu elección.

Cuando mis hijos era bebés, me encantaba prepararles yo misma todo tipo de comidas, de acuerdo a las indicaciones del pediatra. Primero fueron pequeñas cantidades de jugo de granadilla, luego pedacitos de plátano, y de ahí fuimos aumentando, poco a poco, hasta llegar a las compotas de fruta fresca. Nada me gustaba más como hacer una rica compota de duraznos, tan fragante y dulce, y con un color maravilloso. La estimulación temprana –que comenzó mucho tiempo después de que mis hijos eran pequeñitos- consiste, entre otras cosas, en enseñar a tus niños a comer alimentos de todos los colores. Su plato de comida debe ser un arcoiris de colores. De esa manera, ellos van a comer todo tipo de alimentos durante su vida. Volviendo a la compota de duraznos: para hacerla compraba los duraznos más frescos y perfumados, los pelaba, picaba la pulpa en trocitos muy chiquitos y los cocinaba con un poquito de agua a fuego bajo. Al principio colaba la fruta cocida para tener una comida para bebé que era más un puré que una compota. Pero a medida que crecían, le dejaba los trocitos de pulpa enteros para que se entretuvieran masticándolos. De los duraznos pasé a las manzanas y luego a las peras. Después a las verduras. A esta compota nunca le agregué azúcar, pues dicen que no es necesario endulzar la comida de los bebés pues se les acostumbra al adictivo sabor dulce desde muy temprana edad. Tampoco usaba miel, ya que puede ser un riesgo de intoxicación en niños menores a un año. Y si de vegetales se trata, procura no agregarles sal, pues la mayoría de estos elementos se obtienen naturalmente de los alimentos. Ahora ya sabes, para una deliciosa y nutritiva comida para bebé, no necesitas comprar frascos de alimentos procesados. Pueden ser convenientes en algún momento, pero no necesariamente lo mejor para tu bebé. Además, hacer una compota no te tomará mucho tiempo y vas a ver que a tu niño le encantará.

Instrucciones

  • 1 Pela los duraznos y córtalos por la mitad, descartando la semilla.
  • 2 Pica la pulpa bien chiquita y ponga en una olla pequeñita con agua que cubra. Cocina a fuego bajo hasta que el durazno esté bien suave.
  • 3 En este momento puedes colarlo para hacer un puré, o usa una licuadora de inmersión para convertirlo en una pasta muy fina. Si tu hijo ya está grandecito y tiene dientes, puedes dejar la pulpa picada.
  • 4 Enfría antes de servir.

Cuando mis hijos era bebés, me encantaba prepararles yo misma todo tipo de comidas, de acuerdo a las indicaciones del pediatra. Primero fueron pequeñas cantidades de jugo de granadilla, luego pedacitos de plátano, y de ahí fuimos aumentando, poco a poco, hasta llegar a las compotas de fruta fresca. Nada me gustaba más como hacer una rica compota de duraznos, tan fragante y dulce, y con un color maravilloso. La estimulación temprana –que comenzó mucho tiempo después de que mis hijos eran pequeñitos- consiste, entre otras cosas, en enseñar a tus niños a comer alimentos de todos los colores. Su plato de comida debe ser un arcoiris de colores. De esa manera, ellos van a comer todo tipo de alimentos durante su vida. Volviendo a la compota de duraznos: para hacerla compraba los duraznos más frescos y perfumados, los pelaba, picaba la pulpa en trocitos muy chiquitos y los cocinaba con un poquito de agua a fuego bajo. Al principio colaba la fruta cocida para tener una comida para bebé que era más un puré que una compota. Pero a medida que crecían, le dejaba los trocitos de pulpa enteros para que se entretuvieran masticándolos. De los duraznos pasé a las manzanas y luego a las peras. Después a las verduras. A esta compota nunca le agregué azúcar, pues dicen que no es necesario endulzar la comida de los bebés pues se les acostumbra al adictivo sabor dulce desde muy temprana edad. Tampoco usaba miel, ya que puede ser un riesgo de intoxicación en niños menores a un año. Y si de vegetales se trata, procura no agregarles sal, pues la mayoría de estos elementos se obtienen naturalmente de los alimentos. Ahora ya sabes, para una deliciosa y nutritiva comida para bebé, no necesitas comprar frascos de alimentos procesados. Pueden ser convenientes en algún momento, pero no necesariamente lo mejor para tu bebé. Además, hacer una compota no te tomará mucho tiempo y vas a ver que a tu niño le encantará.

Evalúa y Comenta

Morena Cuadra Morena Cuadra
October 21, 2015

Cuando mis hijos era bebés, me encantaba prepararles yo misma todo tipo de comidas, de acuerdo a las indicaciones del pediatra. Primero fueron pequeñas cantidades de jugo de granadilla, luego pedacitos de plátano, y de ahí fuimos aumentando, poco a poco, hasta llegar a las compotas de fruta fresca. Nada me gustaba más como hacer una rica compota de duraznos, tan fragante y dulce, y con un color maravilloso. La estimulación temprana –que comenzó mucho tiempo después de que mis hijos eran pequeñitos- consiste, entre otras cosas, en enseñar a tus niños a comer alimentos de todos los colores. Su plato de comida debe ser un arcoiris de colores. De esa manera, ellos van a comer todo tipo de alimentos durante su vida. Volviendo a la compota de duraznos: para hacerla compraba los duraznos más frescos y perfumados, los pelaba, picaba la pulpa en trocitos muy chiquitos y los cocinaba con un poquito de agua a fuego bajo. Al principio colaba la fruta cocida para tener una comida para bebé que era más un puré que una compota. Pero a medida que crecían, le dejaba los trocitos de pulpa enteros para que se entretuvieran masticándolos. De los duraznos pasé a las manzanas y luego a las peras. Después a las verduras. A esta compota nunca le agregué azúcar, pues dicen que no es necesario endulzar la comida de los bebés pues se les acostumbra al adictivo sabor dulce desde muy temprana edad. Tampoco usaba miel, ya que puede ser un riesgo de intoxicación en niños menores a un año. Y si de vegetales se trata, procura no agregarles sal, pues la mayoría de estos elementos se obtienen naturalmente de los alimentos. Ahora ya sabes, para una deliciosa y nutritiva comida para bebé, no necesitas comprar frascos de alimentos procesados. Pueden ser convenientes en algún momento, pero no necesariamente lo mejor para tu bebé. Además, hacer una compota no te tomará mucho tiempo y vas a ver que a tu niño le encantará.