Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

View in English
  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Imprimir
    0

Granita de Limonada de Fresa y Limoncillo con Chía

  • Prep 15 min
  • Total 8 hr 0 min
  • Ingredientes 6
  • Porciones 4

Ingredientes

1
tallo de limoncillo de 3 pulgadas (o una bolsita de té de limoncillo)
1
taza de agua
4
cucharadas de jugo de limón
1
taza de fresas
1/4
cucharadita de cualquier endulzante que quieras usar
1
cucharadita de semillas de chía

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Puedes usar frambuesas en lugar de fresas para hacer esta granita. El jugo de naranja con limoncillo también es una excelente combinación.

Puedes tomarte esta limonada en vez de congelarla. Si lo haces, deja remojar las semillas de chía por 10 minutos antes de servirla.

Morena Escardo Últimamente, se ha desatado una furia con la chía, pero cuando yo era pequeña y mi mamá se la añadía a nuestras bebidas, muchas personas fuera de Centroamérica no tenían idea de la existencia de este ingrediente. Mi mamá era extranjera en Perú, y esa era una de las razones por la cual siempre comíamos y bebíamos cosas distintas que nuestros amigos. De todas las cosas “raras” que había en nuestro menú, posiblemente la limonada con chía era la más extraña. Las chicas de mi escuela quedaban completamente perplejas cada vez que veían aquellas gruesas semillas flotando en la bebida que llevaba en mi lonchera. ¡Ay, si hubieran sabido lo que se estaban perdiendo! En realidad, la chía no sabe a nada, así que no puedo decir que añadírsela a mi limonada endulzaba mi bebida o la hacía más apetitosa, si de sabor se trata. Pero su textura ya es otra cosa. Las semillitas absorben el agua que las rodea y se empieza a formar una sustancia tipo gel alrededor de cada una de ellas. No sabría decir qué es lo que hace que tomarlas sea una experiencia tan agradable. Lo único que puedo decir es que es muy placentero. Esta granita es la versión postre de esta bebida, con un toque sofisticado al añadirle fresas y limoncillo. ¿Qué te parece?

Instrucciones

  • 1 Coloca el limoncillo y el agua en una cacerola pequeña. Lleva a ebullición y apaga el fuego. Cuando el té de limoncillo se haya enfriado y esté a temperatura ambiente, quítale el tallo al limoncillo y deséchalo.
  • 2 Licua el té de limoncillo, el jugo de limón, las fresas y el endulzante en la licuadora hasta lograr una consistencia suave. Transfiere a un tazón, añade las semillas de chía y revuelve bien. Coloca el tazón en el congelador.
  • 3 Cuando esté casi completamente congelado, pero aún manejable (sin que esté duro como una piedra), comienza a romperlo con un tenedor hasta que esté todo picado.
  • 4 Sirve inmediatamente o guárdalo en el congelador.

Morena Escardo Últimamente, se ha desatado una furia con la chía, pero cuando yo era pequeña y mi mamá se la añadía a nuestras bebidas, muchas personas fuera de Centroamérica no tenían idea de la existencia de este ingrediente. Mi mamá era extranjera en Perú, y esa era una de las razones por la cual siempre comíamos y bebíamos cosas distintas que nuestros amigos. De todas las cosas “raras” que había en nuestro menú, posiblemente la limonada con chía era la más extraña. Las chicas de mi escuela quedaban completamente perplejas cada vez que veían aquellas gruesas semillas flotando en la bebida que llevaba en mi lonchera. ¡Ay, si hubieran sabido lo que se estaban perdiendo! En realidad, la chía no sabe a nada, así que no puedo decir que añadírsela a mi limonada endulzaba mi bebida o la hacía más apetitosa, si de sabor se trata. Pero su textura ya es otra cosa. Las semillitas absorben el agua que las rodea y se empieza a formar una sustancia tipo gel alrededor de cada una de ellas. No sabría decir qué es lo que hace que tomarlas sea una experiencia tan agradable. Lo único que puedo decir es que es muy placentero. Esta granita es la versión postre de esta bebida, con un toque sofisticado al añadirle fresas y limoncillo. ¿Qué te parece?

Evalúa y Comenta

Morena Escardo Últimamente, se ha desatado una furia con la chía, pero cuando yo era pequeña y mi mamá se la añadía a nuestras bebidas, muchas personas fuera de Centroamérica no tenían idea de la existencia de este ingrediente. Mi mamá era extranjera en Perú, y esa era una de las razones por la cual siempre comíamos y bebíamos cosas distintas que nuestros amigos. De todas las cosas “raras” que había en nuestro menú, posiblemente la limonada con chía era la más extraña. Las chicas de mi escuela quedaban completamente perplejas cada vez que veían aquellas gruesas semillas flotando en la bebida que llevaba en mi lonchera. ¡Ay, si hubieran sabido lo que se estaban perdiendo! En realidad, la chía no sabe a nada, así que no puedo decir que añadírsela a mi limonada endulzaba mi bebida o la hacía más apetitosa, si de sabor se trata. Pero su textura ya es otra cosa. Las semillitas absorben el agua que las rodea y se empieza a formar una sustancia tipo gel alrededor de cada una de ellas. No sabría decir qué es lo que hace que tomarlas sea una experiencia tan agradable. Lo único que puedo decir es que es muy placentero. Esta granita es la versión postre de esta bebida, con un toque sofisticado al añadirle fresas y limoncillo. ¿Qué te parece?