
El pasado 16 de Diciembre se dio comienzo a la celebración de Las Posadas, una bella celebración navideña característica de México y otros países latinos.
En Los Ángeles, unos de los lugares más representativo para esta fiesta El Pueblo de Los Ángeles, donde se han venido celebrando desde el año 1930. Por primera vez desde que resido en la ciudad, me animé asistir al evento, un poco temerosa de no encontrar estacionamiento pensando que al ser Domingo y una fecha tan especial, muchas personas se acercarían a la “placita”. Para mi sorpresa, no me encontré con la multitud que esperaba, lo que facilitó caminar por este bello lugar. A las 5:30, se daba inicio a lo que era la celebración oficial, con música en vivo. Una hora después ocurría el rompimiento de la piñata; esta última tradición me llamó mucho la atención, puesto que no entendía el significado, pero en el evento me fue explicado que los 7 picos de la piñata representan los pecados capitales y al romperla, se destruyen y triunfa el bien, por lo que de ella caen cosas buenas (dulces por lo general).
A las 7 y media daba comienzo la ancestral caminata que representa el viaje que María y José realizaron a Belén. Acompañados de músicos y cancioneros en mano, iniciamos la procesión.
Me encantó ver como todo esto es organizado por un grupo de comerciantes y ellos mismos se encargan de ofrecer al final de la marcha, un delicioso champurrado y pan dulce, una combinación muy tradicional en las fiestas mexicanas. Pero si usted se queda con ganas de más, no se preocupe; dentro de mis lugares favoritos en esta calle está La Golondrina Café, El Paseo Inn, Rodolfo’s y sus fabulosos Nopalitos con huevo y La Noche Buena, donde encontrará huaraches, tamales, toda clase de tacos y mucho más.







