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Rollitos de Pollo con Espárragos

  • Prep 20 min
  • Total 45 min
  • Ingredientes 7
  • Porciones 4

Ingredientes

2
pechugas de pollo, sin hueso ni piel
Sal
y pimienta
1/2
atado de espárragos verdes
2
cucharadas de aceite vegetal
1/2
taza de caldo de pollo
2
cucharadas de jugo de maracuyá o de piña
1
cucharadita de mantequilla

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Junto con los espárragos agrega unas tiritas de pimientos asados para darle más color al plato.

En vez de arroz, sirve con puré de papas.

Si quieres una salsa cremosa, puedes agregar 1/2 taza de crema de leche a la sartén.

Si no quieres hacer la salsa, agrega dos cucharadas de mantequilla a la sartén en la que freíste el pollo, exprime el jugo de medio limón, sal, pimienta, una cucharadita de perejil picado y una cucharadita de alcaparras.

Hornea los rollitos en vez de freírlos. Ponlos en un recipiente resistente al calor cubiertos con crema de leche y hornea por 35 minutos o hasta que estén listos.

Mucha gente piensa que las pechugas de pollo son aburridas y poco creativas; también se quejan porque es un corte un poco seco y con un punto de cocción difícil. Pero te aseguro que hay muchas formas ricas de servir algo tan cotidiano, ya sea como estos rollitos que, además, puedes rellenar de formas variadas, o usarlos en muchas otras preparaciones. Lo cierto es que cocinar pechugas no es difícil, siempre y cuando se respeten los tiempos y se evite recocerlas. Mi hijo, desde chiquito, solo come esta parte del pollo, entonces tuve que aprender a prepararla de formas imaginativas, sabrosas y lo más jugosa posibles. Uno de sus platos favoritos era un risotto servido con pechugas rellenas con queso de cabra. A veces cambiaba el queso por algún vegetal, especialmente si tenía un color contrastante, lo que hacía que el plato luciera muy vistoso y alegre. Y parece mentira, pero mientras más bonita luce la comida, más ganas nos dan de comer… pues como dice el refrán, todo entra por los ojos. También te lo recomiendo como una forma de hacer que los pequeños de la casa coman más vegetales. Es importante que desde chiquitos se acostumbren a ver muchos colores en su plato, y que sepan que todo se lo pueden comer porque es rico y les hace bien. Si tienes hijos pequeños, déjalos que te ayuden en la preparación de la comida, y que aprendan el nombre de todos los vegetales. Puedes considerar estos rollitos como un platillo dietético. Si cocinas los rollitos en una sartén antiadherente y evitas la mantequilla de la salsa, son perfectos con una ensalada de todo tipo de verduras. Ligero y delicioso, ¿no te parece?

Instrucciones

  • 1 Separa cada pechuga en dos piezas, cortando por el medio.
  • 2 Ponlas en la tabla de picar y, con un cuchillo filoso haz un corte horizontal para abrir cada pechuga como si fuera un libro.
  • 3 Coloca cada pieza entre dos plásticos y con un macito golpea para adelgazarlas un poco. Sazona con sal y pimienta.
  • 4 El borde de cada pieza pon 4 o 5 espárragos. Enrolla como un pionono y cuando estén los rollitos listos amarra con hilo de cocina.
  • 5 En una sartén calienta el aceite vegetal a fuego medio. Agrega los rollitos de pechuga y dora por todos lados. Cuando ya estén listos vierte el caldo de pollo y el jugo de maracuyá. Tapa la sartén, baja el fuego a mínimo y deja cocinar unos 15 minutos o hasta que el pollo esté cocido en el centro.
  • 6 Retira las pechugas y ponlas en la tabla de picar. Mientras tanto hierve la salsa para que reduzca un poco. Finalmente apaga el fuego y agrega la mantequilla para darle brillo a la salsa.
  • 7 Mientras tanto retira los hilos de las pechugas y corta rodajitas con un cuchillo filoso.
  • 8 Sirve los rollitos con arroz con azafrán y alverjitas (green peas), una ensaladita de tomates con retoños (bean sprouts), aliñada con sal y unas gotas de vinagreta.

Mucha gente piensa que las pechugas de pollo son aburridas y poco creativas; también se quejan porque es un corte un poco seco y con un punto de cocción difícil. Pero te aseguro que hay muchas formas ricas de servir algo tan cotidiano, ya sea como estos rollitos que, además, puedes rellenar de formas variadas, o usarlos en muchas otras preparaciones. Lo cierto es que cocinar pechugas no es difícil, siempre y cuando se respeten los tiempos y se evite recocerlas. Mi hijo, desde chiquito, solo come esta parte del pollo, entonces tuve que aprender a prepararla de formas imaginativas, sabrosas y lo más jugosa posibles. Uno de sus platos favoritos era un risotto servido con pechugas rellenas con queso de cabra. A veces cambiaba el queso por algún vegetal, especialmente si tenía un color contrastante, lo que hacía que el plato luciera muy vistoso y alegre. Y parece mentira, pero mientras más bonita luce la comida, más ganas nos dan de comer… pues como dice el refrán, todo entra por los ojos. También te lo recomiendo como una forma de hacer que los pequeños de la casa coman más vegetales. Es importante que desde chiquitos se acostumbren a ver muchos colores en su plato, y que sepan que todo se lo pueden comer porque es rico y les hace bien. Si tienes hijos pequeños, déjalos que te ayuden en la preparación de la comida, y que aprendan el nombre de todos los vegetales. Puedes considerar estos rollitos como un platillo dietético. Si cocinas los rollitos en una sartén antiadherente y evitas la mantequilla de la salsa, son perfectos con una ensalada de todo tipo de verduras. Ligero y delicioso, ¿no te parece?

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Morena Cuadra Morena Cuadra
October 19, 2015

Mucha gente piensa que las pechugas de pollo son aburridas y poco creativas; también se quejan porque es un corte un poco seco y con un punto de cocción difícil. Pero te aseguro que hay muchas formas ricas de servir algo tan cotidiano, ya sea como estos rollitos que, además, puedes rellenar de formas variadas, o usarlos en muchas otras preparaciones. Lo cierto es que cocinar pechugas no es difícil, siempre y cuando se respeten los tiempos y se evite recocerlas. Mi hijo, desde chiquito, solo come esta parte del pollo, entonces tuve que aprender a prepararla de formas imaginativas, sabrosas y lo más jugosa posibles. Uno de sus platos favoritos era un risotto servido con pechugas rellenas con queso de cabra. A veces cambiaba el queso por algún vegetal, especialmente si tenía un color contrastante, lo que hacía que el plato luciera muy vistoso y alegre. Y parece mentira, pero mientras más bonita luce la comida, más ganas nos dan de comer… pues como dice el refrán, todo entra por los ojos. También te lo recomiendo como una forma de hacer que los pequeños de la casa coman más vegetales. Es importante que desde chiquitos se acostumbren a ver muchos colores en su plato, y que sepan que todo se lo pueden comer porque es rico y les hace bien. Si tienes hijos pequeños, déjalos que te ayuden en la preparación de la comida, y que aprendan el nombre de todos los vegetales. Puedes considerar estos rollitos como un platillo dietético. Si cocinas los rollitos en una sartén antiadherente y evitas la mantequilla de la salsa, son perfectos con una ensalada de todo tipo de verduras. Ligero y delicioso, ¿no te parece?