Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

View in English
  • Facebook
    9
  • Pinterest
    4
  • Guardar
    1
  • WhatsApp
  • Imprimir
    0

Pizza Griega

  • Prep 50 min
  • Total 1 hr 25 min
  • Ingredientes 19
  • Porciones 8

Ingredientes

Para la salsa de tomate:

2
cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1
cebolla blanca mediana, picada en cuadritos
1/2
cucharadita de ajo machacado
1/4
de cucharadita de sazón marroquí (Moroccan Seasoning)
1
lata grande de tomates Muir Glen™, cortados en cubos
1
cucharadita de sal marina del mediterráneo (Mediterranean Spiced Sea Salt)

Para la Pizza:

4
cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1
cucharada extra, de aceite de oliva (para la masa y la bandeja)
1
lb de masa preparada para pizza
1
berenjena mediana, cortada en cubos
1
cucharadita de comino en polvo
1
cucharadita de sal marina del mediterráneo (Mediterranean Spiced Sea Salt)
4
dientes de ajo, medianos, picaditos
1
cebolla morada, grande, picada en tiritas delgadas
8
ozs de queso mozzarella en ruedas o láminas
1/4
de taza de aceitunas kalamata sin semilla, picadas en mitades
1/2
taza de tomates secos en aceite
1
taza de queso feta, desboronado
Unas
cuantas hojitas de menta fresca, para decorar y aromatizar.

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Utiliza brochas de silicona preferiblemente para untar el aceite de oliva en la masa, así evitarás que los pelos de las brochas normales se adhieran a la pizza.

Para ahorrar tiempo en la cocina, preferiblemente utiliza masa preparada que consigues en el supermercado lista para extender. Decora con tus ingredientes favoritos y hornea.

Si deseas una masa más crujiente, coloca la pizza directamente en las hornillas del horno, sin utilizar bandeja. Retira con cuidado del horno, con una espátula grande.

En algún momento, creo que les comenté que soy fanática de los deportes. En mi época de estudiante, participé en los equipos de básquetbol, voleibol, kickball y atletismo del colegio, destacándome siempre entre las mejores jugadoras (modestia aparte). Soy súper emotiva; mis emociones salen a flote ante cada partido que observo, que disfruto. Trato de calmar mis emociones, aplicando lo que hoy día me gusta más: preparar recetas de cocina. De esta manera, disfruto de un buen partido, canalizando de la mejor forma la tristeza, ansiedad o euforia que me cause el minuto a minuto transcurrido, hasta el final incierto del partido. Cuando me invade la tristeza, porque lamentablemente mi equipo no ha sido el que obtuvo el mayor puntaje, se me despierta el apetito por una pizza griega. Aunque no lo creas, la relaciono con la música de la película Zorba al Griego, de los años 60. Esta maravillosa canción instrumental, que llegó a ser más importante que la misma película, comienza lenta y triste y va aumentando su ritmo hasta alegrarme la vida y querer bailar en círculos. Cuando preparo esta pizza griega siento que hago homenaje a Grecia, país que aun no conozco pero que con seguridad algún día conoceré. Admiro su historia, su cultura y su gastronomía. La mezcla exótica de ingredientes, condimentos y sabores siempre me levanta el ánimo. Disfruta tu también de esta suculenta pizza, ¡y ahoga tus penas en el Mediterráneo!

Instrucciones

  • 1 Para hacer la salsa: En un sartén mediano a fuego lento, con dos cucharadas de aceite de oliva, agrega la cebolla y cocina por 5 minutos. Luego agrega el ajo y la sazón marroquí, revuelve hasta mezclar todo. Incorpora los tomates y cocina por 20 minutos, hasta lograr una salsa densa. Añade la sal marina mediterránea.
  • 2 Para la pizza: Precalienta el horno a 500 F grados.
  • 3 En una bandeja para hornear pizza, esparce 1 cucharada de aceite de oliva y extiende la masa cubriendo toda la superficie. Coloca aceite de oliva sobre la pizza, con una brocha preferiblemente de silicona. Hornea por 10 minutos o hasta que esté dorada.
  • 4 Mientras se dora la masa, coloca 2 cucharadas de aceite de oliva en un sartén a fuego medio. Agrega la berenjena, el comino, sal marina, y cocina hasta que la berenjena esté suave por 10 minutos aproximadamente. Agrega el ajo picadito y cocina unos 5 minutos más.
  • 5 En otra sartén pequeña, agrega una cucharada de aceite de oliva y a fuego lento cocina la cebolla morada, moviendo constantemente hasta cristalizar, por 10 o 15 minutos.
  • 6 Baja la temperatura del horno a 450°F grados.
  • 7 Coloca salsa de tomate preparada sobre la masa de pizza previamente dorada, deja un borde de 1 pulgada sin salsa alrededor.
  • 8 Distribuye el queso mozzarella, la mezcla de berenjena y las cebollas sobre la pizza. Luego esparce las aceitunas kalamata, los tomates secos y el queso feta, armónicamente.
  • 9 Usando una brocha, esparce aceite de oliva sobre los bordes de la pizza que has dejado sin salsa.
  • 10 Coloca nuevamente la pizza en el horno por 15 minutos o hasta que se derrita el queso mozzarella.
  • 11 Saca del horno y coloca una cuantas hojitas de menta fresca.

En algún momento, creo que les comenté que soy fanática de los deportes. En mi época de estudiante, participé en los equipos de básquetbol, voleibol, kickball y atletismo del colegio, destacándome siempre entre las mejores jugadoras (modestia aparte). Soy súper emotiva; mis emociones salen a flote ante cada partido que observo, que disfruto. Trato de calmar mis emociones, aplicando lo que hoy día me gusta más: preparar recetas de cocina. De esta manera, disfruto de un buen partido, canalizando de la mejor forma la tristeza, ansiedad o euforia que me cause el minuto a minuto transcurrido, hasta el final incierto del partido. Cuando me invade la tristeza, porque lamentablemente mi equipo no ha sido el que obtuvo el mayor puntaje, se me despierta el apetito por una pizza griega. Aunque no lo creas, la relaciono con la música de la película Zorba al Griego, de los años 60. Esta maravillosa canción instrumental, que llegó a ser más importante que la misma película, comienza lenta y triste y va aumentando su ritmo hasta alegrarme la vida y querer bailar en círculos. Cuando preparo esta pizza griega siento que hago homenaje a Grecia, país que aun no conozco pero que con seguridad algún día conoceré. Admiro su historia, su cultura y su gastronomía. La mezcla exótica de ingredientes, condimentos y sabores siempre me levanta el ánimo. Disfruta tu también de esta suculenta pizza, ¡y ahoga tus penas en el Mediterráneo!

Evalúa y Comenta

Martha Salas Martha Salas
October 19, 2015

En algún momento, creo que les comenté que soy fanática de los deportes. En mi época de estudiante, participé en los equipos de básquetbol, voleibol, kickball y atletismo del colegio, destacándome siempre entre las mejores jugadoras (modestia aparte). Soy súper emotiva; mis emociones salen a flote ante cada partido que observo, que disfruto. Trato de calmar mis emociones, aplicando lo que hoy día me gusta más: preparar recetas de cocina. De esta manera, disfruto de un buen partido, canalizando de la mejor forma la tristeza, ansiedad o euforia que me cause el minuto a minuto transcurrido, hasta el final incierto del partido. Cuando me invade la tristeza, porque lamentablemente mi equipo no ha sido el que obtuvo el mayor puntaje, se me despierta el apetito por una pizza griega. Aunque no lo creas, la relaciono con la música de la película Zorba al Griego, de los años 60. Esta maravillosa canción instrumental, que llegó a ser más importante que la misma película, comienza lenta y triste y va aumentando su ritmo hasta alegrarme la vida y querer bailar en círculos. Cuando preparo esta pizza griega siento que hago homenaje a Grecia, país que aun no conozco pero que con seguridad algún día conoceré. Admiro su historia, su cultura y su gastronomía. La mezcla exótica de ingredientes, condimentos y sabores siempre me levanta el ánimo. Disfruta tu también de esta suculenta pizza, ¡y ahoga tus penas en el Mediterráneo!