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Piadina con Prosciutto

  • Prep 2 hr 0 min
  • Total 2 hr 15 min
  • Ingredientes 12
  • Porciones 6

Ingredientes

3
tazas de harina
2
cucharaditas de sal
1/1
cucharadita de bicarbonato de sodio
1/3
taza de manteca vegetal derretida
1/3
taza de leche tibia
1/2
taza de agua tibia
4
oz de prosciutto cortado en láminas muy finas
1
taza de micro espinaca
1/2
taza de retoños de girasol (sunflower sprouts)
1
taza de tomates miniatura
Sal
y pimienta, al gusto
Aceite
de oliva, al gusto

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

Si no encuentras micro espinacas, usa espinacas bebé o arúgula.

Si deseas puedes agregar queso mozzarella en rodajitas o rallado grueso. También puedes poner bocconcini (bolitas pequeñas de queso mozzarella).

Si quieres hacerlas vegetarianas, omite el prosciuto y agrega láminas de queso o más vegetales, como pimientos a la parrilla.

Hace un tiempo era una cliente frecuente en una trattoria que servía la mejor piadina del universo. La traían a la mesa recién hecha, humeante, acompañada solamente por sal y un platito de aceite de oliva extra virgen, de color verde y sabor a pimienta. Les aseguro que no necesitaba nada más, era un plato de lujo y podía comerme varios de estos en vez del plato principal. También era un acompañamiento espectacular para la ensalada capresse y para una mousse de alcachofas con salsa de aceitunas negras que era sencillamente maravillosa. Si te estás preguntando qué es una piadina, te contaré que es un pan chato (flatbread) italiano, muy popular en ese país. Se parece a una tortilla de harina pero no es tan delgada, y tiene una textura suave, para nada tostada ni crocante. La cocinan en un utensilio tipo piedra, que puedes sustituir perfectamente con un comal de barro o de metal. Sírvela con una ensaladita verde y jamón –algo parecido a la receta de hoy-, doblas la piadina y te la comes como un taco… ¡Qué delicia! Esta es una de las recetas de pan que más me gusta, pues es fácil de hacer y hasta puedo congelar la masa para usarla en otra ocasión, lo cual la hacer muy conveniente. Y como el clima ha mejorado y ya es propicio para prender la parrilla, déjame decirte que la piadina puede ser un delicioso pan a la parrilla, pues lo único que necesitas hacer es aprovechar el calor del fuego para cocinar tu pan y servirlo al mismo tiempo que las carnes. Si te gustan los vegetales a la parrilla, puedes cubrir tu piadina con ellos, rocía unas gotas del mejor aceite de oliva que puedas encontrar y vas a ver que, al igual que yo, te convertirás en una fan. Un último secreto: las piadinas se recalientan perfectamente en el horno o en la parrilla.

Instrucciones

  • 1 En un tazón combina harina, sal y bicarbonato. Haz un hueco en el centro y agrega la manteca vegetal derretida, la leche y el agua. Mezcla todo con la mano y luego pon en una mesa de trabajo, amasando hasta que la masa se despegue de tus manos y esté lisa y elástica, unos ocho minutos.
  • 2 Envuelve en un plástico y deja reposar dos horas.
  • 3 Divide la masa en seis porciones. En la parrilla pon un comal –si es de barro, mucho mejor, pero puede ser de metal- o una lata.
  • 4 Con el rodillo estira cada porción de masa, dejándolas tan redondas como puedas, y aproximadamente de ¼ de pulgada de grueso. Hinca varias veces con un tenedor y cocina en el comal o la lata, dándoles vuelta una vez. Deben quedar con algunos puntos dorados pero no completamente doradas, pues se van a poner tostadas.
  • 5 Retíralas de la sartén y encima de cada una distribuye láminas de prosciutto. Luego agrega una buena cantidad de micro espinacas, unos cuantos retoños de girasol, y tomatitos miniatura.
  • 6 Rocía con sal y pimienta. Para terminar, unas gotas de aceite de oliva serán el toque perfecto.
  • 7 Sirve calientes o tibias. No dejes que se enfríen.

Hace un tiempo era una cliente frecuente en una trattoria que servía la mejor piadina del universo. La traían a la mesa recién hecha, humeante, acompañada solamente por sal y un platito de aceite de oliva extra virgen, de color verde y sabor a pimienta. Les aseguro que no necesitaba nada más, era un plato de lujo y podía comerme varios de estos en vez del plato principal. También era un acompañamiento espectacular para la ensalada capresse y para una mousse de alcachofas con salsa de aceitunas negras que era sencillamente maravillosa. Si te estás preguntando qué es una piadina, te contaré que es un pan chato (flatbread) italiano, muy popular en ese país. Se parece a una tortilla de harina pero no es tan delgada, y tiene una textura suave, para nada tostada ni crocante. La cocinan en un utensilio tipo piedra, que puedes sustituir perfectamente con un comal de barro o de metal. Sírvela con una ensaladita verde y jamón –algo parecido a la receta de hoy-, doblas la piadina y te la comes como un taco… ¡Qué delicia! Esta es una de las recetas de pan que más me gusta, pues es fácil de hacer y hasta puedo congelar la masa para usarla en otra ocasión, lo cual la hacer muy conveniente. Y como el clima ha mejorado y ya es propicio para prender la parrilla, déjame decirte que la piadina puede ser un delicioso pan a la parrilla, pues lo único que necesitas hacer es aprovechar el calor del fuego para cocinar tu pan y servirlo al mismo tiempo que las carnes. Si te gustan los vegetales a la parrilla, puedes cubrir tu piadina con ellos, rocía unas gotas del mejor aceite de oliva que puedas encontrar y vas a ver que, al igual que yo, te convertirás en una fan. Un último secreto: las piadinas se recalientan perfectamente en el horno o en la parrilla.

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Morena Cuadra Morena Cuadra
October 18, 2015

Hace un tiempo era una cliente frecuente en una trattoria que servía la mejor piadina del universo. La traían a la mesa recién hecha, humeante, acompañada solamente por sal y un platito de aceite de oliva extra virgen, de color verde y sabor a pimienta. Les aseguro que no necesitaba nada más, era un plato de lujo y podía comerme varios de estos en vez del plato principal. También era un acompañamiento espectacular para la ensalada capresse y para una mousse de alcachofas con salsa de aceitunas negras que era sencillamente maravillosa. Si te estás preguntando qué es una piadina, te contaré que es un pan chato (flatbread) italiano, muy popular en ese país. Se parece a una tortilla de harina pero no es tan delgada, y tiene una textura suave, para nada tostada ni crocante. La cocinan en un utensilio tipo piedra, que puedes sustituir perfectamente con un comal de barro o de metal. Sírvela con una ensaladita verde y jamón –algo parecido a la receta de hoy-, doblas la piadina y te la comes como un taco… ¡Qué delicia! Esta es una de las recetas de pan que más me gusta, pues es fácil de hacer y hasta puedo congelar la masa para usarla en otra ocasión, lo cual la hacer muy conveniente. Y como el clima ha mejorado y ya es propicio para prender la parrilla, déjame decirte que la piadina puede ser un delicioso pan a la parrilla, pues lo único que necesitas hacer es aprovechar el calor del fuego para cocinar tu pan y servirlo al mismo tiempo que las carnes. Si te gustan los vegetales a la parrilla, puedes cubrir tu piadina con ellos, rocía unas gotas del mejor aceite de oliva que puedas encontrar y vas a ver que, al igual que yo, te convertirás en una fan. Un último secreto: las piadinas se recalientan perfectamente en el horno o en la parrilla.