
¡Una aventura de sabor después del colegio!
Muchos niños al bajar del autobús escolar o del auto de mamá, se dirigen hambrientos a la cocina para encontrar ese bocado o porción de ‘confort’ que les llene la pancita. Incluso, muchos traen a sus amigos para estudiar o jugar después de la escuela. Por eso es esencial estar preparados para atraer a los niños con refrigerios después de clases, que los satisfagan pero no los llene completamente; así luego podrán compartir en familia una cena nutritiva.
Las madres de hoy vivimos muy ocupadas y más aún si es que trabajamos fuera de casa. Entonces resulta muy conveniente aprovechar la diversidad de productos que se pueden obtener fácilmente en el supermercado y que en solo minutos están listos. También resulta muy divertido involucrar a los niños en la preparación de los snacks. Nada más hace falta poner a trabajar la creatividad. Déjenme compartirles algunas ideas:
- La mantequilla de maní puede convertirse en la pintura de la pared de una casita (tostada integral). Las tejas de la casita pueden hacerlas de rodajas de banana.
- Los huevos duros pueden ser botecitos donde triangulitos de queso sean las velas.
- Las uvas pasas pueden ser hormiguitas que suben o bajan por una montaña de cereal, donde la leche es la nieve que le cae por encima.
- Un panqueque puede ser la carita de un oso, y dos mitades de fresas las orejitas. Yo le pongo dos piezas de Betty Crocker® Fruit Snacks para hacer los ojos, un casco de mandarina para la boca, y le hago los bigotes con tiras de sirope de chocolate.
- Los niños más grandes podrían disfrutar de jugos naturales, de panecitos de pita con humus o de galletas de salvado untadas con queso crema descremado.
- Los convenientes yogures de Yoplait Go-GURT®, que vienen en coloridos tubitos individuales de yogurt, y no requieren cuchara.
- La pizza Totino’s® rellenos de doble queso o con pepperoni. Son fáciles de preparar en el microondas y vienen en bocados pequeños.
- Ofréceles muchas frutas naturales; un tip es hacer con los niños brochetas de frutas llenas de colores, y también batidos y smoothie.
Si falta muy poco para cenar, es conveniente considerar la posibilidad de un primer plato, como una pequeña ensalada o un acompañamiento de vegetales mientras terminas de preparar la comida para la familia.
El secreto está en no complicarse y hacer el regreso a casa después del colegio, un tiempo esperado con alegría, una rica diversión y aventura de sabores.







