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Avena con Salsa de Arándanos

  • Prep 10 min
  • Total 10 min
  • Ingredientes 5
  • Porciones 2

Ingredientes

2
tazas arándanos frescos
1
taza nueces
Ralladura
y jugo de 1 naranja
4
cucharadas de miel sin procesar (raw)
Avena
cocinada

Información Nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONAL POR PORCIÓN

Porción: 1 porción
% Valor Diario
% Valor Diario*:
Intercambios:
Free
*Valores diarios basados en una dieta de 2,000 calorías.
No hay información nutricional disponible para esta receta

Consejos de expertos

La salsa original lleva azúcar en vez de miel, y un poco de licor de naranja. Pero es mejor usar miel sin procesar para el desayuno.

Esta salsa se puede usar para todo tipo de platos. Originalmente fue creada para acompañar el pavo de Thanksgiving.

Esta salsa se puede guardar en un envase con tapa en la refrigeradora por varios días.

¿Quién no ha desayunado avena alguna vez? Por más que hay miles de opciones de desayunos de todo tipo, la avena es una de esas tradiciones mañaneras que son parte de todos nosotros. Personalmente, me gusta variar entre la avena, la quinua, y la kiwicha (amaranto). Todas estas las cocino de manera similar (sólo con agua), y luego les agrego lo que se me ocurra (nueces, semillas, frutas, miel, y más). Hace unos meses fue Thanksgiving, y fuimos a visitar a una amiga aquí en Nueva York, justo en el momento que estaba preparando la cena. Ella había hecho una salsa de arándanos con nueces y naranja para acompañar el pavo. Nos dio a probar un poco, y cuando vio cuánto me fascinó, me dio un envase lleno para que me lleve a casa. Todos los siguientes días ya no me tuve que preocupar en agregarle nada a mi avena del desayuno, ya que me dediqué a comerla cubierta en esta deliciosa salsa. Además de rica, me gustó mucho aprender a hacerla porque nunca antes había sabido cómo incorporar arándanos frescos a la comida. Los arándanos son una fruta muy beneficiosa, y creo que esta fácil receta es una maravillosa manera de incluirlos en el desayuno.

Instrucciones

  • 1 Poner los arándanos y nueces en un procesador de alimentos, hasta que estén finamente picados.
  • 2 Trasladar a un tazón, y mezclar con la naranja (ralladura y jugo), y con la miel.
  • 3 Servir en un tazón 4 cucharadas de avena caliente, y 4 cucharadas de salsa de arándanos.

¿Quién no ha desayunado avena alguna vez? Por más que hay miles de opciones de desayunos de todo tipo, la avena es una de esas tradiciones mañaneras que son parte de todos nosotros. Personalmente, me gusta variar entre la avena, la quinua, y la kiwicha (amaranto). Todas estas las cocino de manera similar (sólo con agua), y luego les agrego lo que se me ocurra (nueces, semillas, frutas, miel, y más). Hace unos meses fue Thanksgiving, y fuimos a visitar a una amiga aquí en Nueva York, justo en el momento que estaba preparando la cena. Ella había hecho una salsa de arándanos con nueces y naranja para acompañar el pavo. Nos dio a probar un poco, y cuando vio cuánto me fascinó, me dio un envase lleno para que me lleve a casa. Todos los siguientes días ya no me tuve que preocupar en agregarle nada a mi avena del desayuno, ya que me dediqué a comerla cubierta en esta deliciosa salsa. Además de rica, me gustó mucho aprender a hacerla porque nunca antes había sabido cómo incorporar arándanos frescos a la comida. Los arándanos son una fruta muy beneficiosa, y creo que esta fácil receta es una maravillosa manera de incluirlos en el desayuno.

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Morena Escardo Morena Escardo
October 12, 2015

¿Quién no ha desayunado avena alguna vez? Por más que hay miles de opciones de desayunos de todo tipo, la avena es una de esas tradiciones mañaneras que son parte de todos nosotros. Personalmente, me gusta variar entre la avena, la quinua, y la kiwicha (amaranto). Todas estas las cocino de manera similar (sólo con agua), y luego les agrego lo que se me ocurra (nueces, semillas, frutas, miel, y más). Hace unos meses fue Thanksgiving, y fuimos a visitar a una amiga aquí en Nueva York, justo en el momento que estaba preparando la cena. Ella había hecho una salsa de arándanos con nueces y naranja para acompañar el pavo. Nos dio a probar un poco, y cuando vio cuánto me fascinó, me dio un envase lleno para que me lleve a casa. Todos los siguientes días ya no me tuve que preocupar en agregarle nada a mi avena del desayuno, ya que me dediqué a comerla cubierta en esta deliciosa salsa. Además de rica, me gustó mucho aprender a hacerla porque nunca antes había sabido cómo incorporar arándanos frescos a la comida. Los arándanos son una fruta muy beneficiosa, y creo que esta fácil receta es una maravillosa manera de incluirlos en el desayuno.