
El vino es una parte común e importante en nuestra cultura latina. Nos acompaña durante los mejores momentos de la vida, desde los más felices a los más austeros. Está con nosotros cuando celebramos la llegada de nuestros bebés; brindamos con él cuando rendimos homenaje a los logros de los demás; lo saboreamos también cuando disfrutamos de lo mejor que cada una de nuestras culturas tiene para ofrecer; incluso reflexionamos con él cuando un ser querido parte. Pero, ¿qué beneficios proporciona a nuestras vidas?
Mucho se ha escrito acerca de las ventajas de beber vino con moderación. Muchos estudios se han llevado a cabo por las organizaciones de salud sobre el impacto positivo que el vino, tinto sobre todo, pueden tener sobre nosotros. Lo más probable es que usted haya leído o escuchado algo de esto en las noticias. Dichos estudios son maravillosos justificaciones de algo que nuestros antepasados han conocido por generaciones: el vino es una parte maravillosa de la vida. En lugar de mirar a las razones científicas por las cuales el vino puede ser beneficioso para nosotros, vamos a echar un vistazo a ver cómo nos puede ayudar a disfrutar más plenamente de nuestras vidas cotidianas.
Un poco de vino puede romper las barreras de la comunicación
Esto seguramente no es un misterio para ninguno de nosotros. Todos hemos escuchado la frase “In vino veritas“, que quiere decir: en el vino está la verdad. Cuando se toma con responsabilidad, por ejemplo, sólo una copa, el vino puede ayudar a facilitar el flujo de la comunicación. Aunque esta frase se remonta a la historia de la antigua Roma, existen muchas versiones en diferentes culturas y civilizaciones. A pesar de que no es saludable consumir vino en exceso, unos pocos sorbos han servido para facilitar expresiones sinceras, que de lo contrario hubieran sido pensamientos reprimidos; como también se materializan ideas que no podíamos ver claramente antes.
Un vaso de vino puede ayudar a relajarnos después de un día difícil
“El vino hace la vida diaria más fácil, menos apresurada, con menos tensiones y más tolerancia.” Estas sabias palabras pertenecieron a Benjamín Franklin, estadista, autor, inventor y científico consumado y respetado. También era un gran conocedor de algunas de las cosas buenas de la vida, incluyendo la música, la comida y el vino. Tenía un par de cosas que decir sobre el vino; entre ellas, que el pensaba que estaba probado que hubo una deidad que nos amaba y quería vernos felices. ¿Quiénes somos nosotros entonces para estar en desacuerdo con su afirmación de que el vino hace, en verdad, la vida más agradable?
El vino realza el sabor de una buena comida
Hay toda una rama de la ciencia culinaria dedicada al estudio del vino. Expertos estudian toda su vida para ser capaces de identificar componentes complejos del vino, para luego poder parearlos correctamente con comidas. Y se ha establecido que un buen vino ilumina y amplifica el sabor de una buena comida.
Y bebido con moderación, el vino es una parte maravillosa de la vida, ¡a tu salud!







