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a drizzle of honey

Luna de Miel: Una Leyenda Llena de Amor y Sabor

By Greyza Baptista, September 12, 2013
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Desde la antigüedad, la miel ha sido alimento de los dioses. En la Edad Media se creía que este dulce líquido ayudaba a aumentar la fertilidad y era signo de felicidad. En la religión Orisha, los creyentes ofrecen miel cuando piden por amor a su diosa Ochun, que en la religión Católica está representada por La Virgen de la Caridad del Cobre. Mito o realidad, lo cierto es que las creencias populares y la leyenda han atribuido a la miel ciertas propiedades como por ejemplo que es un afrodisíaco, y hasta se menciona en el Kama Sutra.

Y para quienes alguna vez se hayan preguntado por qué el viaje de los novios se le llama luna de miel, la respuesta podría estar en cualquiera de estas historias.

En las antiguas tribus teutonas era costumbre celebrar las bodas en las noches de luna llena y los recién casados sólo bebían aguamiel. Una bebida fermentada, que según las creencias ayudaba a la pareja a que su primer hijo fuese un varón.

También se cree que la “luna de miel” debe a su nombre a la cultura galesa, porque después de la ceremonia, los novios se retiraban por varios días a observar la luna y comer solo manjares y frutas dulces.

En los pueblos nórdicos, aunque el casamiento no era romántico, la luna estaba en medio. El novio secuestraba a la joven sin el consentimiento de la familia, y si pasaba la primera luna sin ser encontrados, la unión estaba consumada.

En la Edad Media los matrimonios eran concertados por los padres, y la costumbre era que la madre de la novia acercaba durante un mes una vasija con miel, que según las creencias ayudaba a estimular el deseo. Durante un mes la pareja permanecía en la alcoba conociéndose y viviendo su luna de miel.

En las bodas babilónicas el padre de la novia regalaba al yerno todo el hidromiel que podía beber por toda una luna llena.

No hay duda que la luna y la miel siempre han estado vinculados con historias de amor… ¡y sabor!

Si quieres enamorar con un poco de miel, prueba estas recetas:

popped Greyza Baptista
Esposa y madre de un gourmet de 5 años de edad, que nunca frunce el ceño al comer ensaladas (a menos que no tenga espinaca en el plato), creo que los hábitos alimenticios saludables comienzan en casa. Aprendí esa simple regla de mi madre, un verdadero mago en la cocina y quien me enseñó el arte de transformar los ingredientes en algo delicioso. En estos días, mi familia está convencida de que hago magia cuando cocino. Para mí, los recuerdos, olores y sabores me inspiran a crear platos, y a escribir sobre uno de los placeres más ricos de la vida: la comida. También soy periodista y de vez en cuando, artista.

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