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Variedad de salsas

Salsas Latinas: Una Rica Mezcla de Sabores

By Katia Ramírez Blankley, August 14, 2012
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La combinación de chiles, especies, frutas y verduras frescas le ha dado a la cocina latinoamericana una gran variedad de salsas. Desde el chimichurri argentino hasta el pico de gallo mexicano, todas tienen la misma misión de resaltar la sazón de los platillos, sin desvirtuar el sabor original del ingrediente principal.

En nuestras cocinas latinas existen diferentes tipos de salsas, hay salsas para marinar, para acompañar y para guisar. Éstas pueden agruparse por su color o clasificarse por salsas cocidas y salsas crudas.

Dentro de las salsas para marinar una de las más populares es el mojo de ajo, que aunque se identifica plenamente con la cocina cubana, también es muy conocido en el Caribe mexicano y en las playas centroamericanas. El mojo de ajo es una salsa que puedes preparar a base de mucho ajo, jugo de limón o naranja agria, sal, pimienta y aceite vegetal. Con ella puedes marinar carnes y vegetales, pero también la puedes servir como aderezo.

En Perú una de las salsas más conocidas es la salsa huancaína, elaborada a base de ají amarillo, queso fresco, yemas de huevo y jugos cítricos, entre otros. Es una salsa básica en la cocina peruana. La puedes servir sobre pescados y aves. Con esta salsa se prepara la famosa Papa a la huancaína, una entrada o ensalada tradicional de la tierra Inca.

Para los argentinos un asado dominguero no está completo si no se acompaña con un buen chimichurri o una salsa criolla. El primero lo puedes hacer en casa utilizando aceite de oliva, vinagre de vino y especies frescas como el laurel, orégano, pimienta, ají molido y ajo. Es delicioso sobre los chorizos; pero también lo usan para adobar las carnes, aunque algunos piensan que esto es una herejía, porque no permite apreciar el sabor de los cortes. La salsa criolla, por su parte, la puedes preparar con pimientos morrones, cebolla, tomate, ajo y aceite de oliva, entre otros. Se suele servir sobre costillas de res o de puerco.

Muy parecida a la salsa criolla argentina es el pico de gallo mexicano, con la variante de que en lugar de chiles morrones los mexicanos utilizan chile serrano y no le añaden aceite de oliva. Los centroamericanos también tienen una salsa rica y sencilla como ésta, a la que le añaden frutas como el mango y la piña o verduras como el pepino. En Costa Rica, por ejemplo, usan la salsa fresca de mango para complementar platillos a base de pescados o mariscos. También para el pollo y el cerdo. ¡Pruébalas sorprendiendo a todos en tu hogar!

México tiene en su cocina una extensa variedad de salsas, casi tan amplia como sus chiles. Salsas verdes, rojas, oscuras con chiles secos, con diferentes tipos de picor, etc. Una salsa roja muy conocida es la salsa ranchera, que la puedes hacer con los mismos ingredientes que el pico de gallo (tomate, chile serrano, ajo, cebolla y sal), pero en ésta se muelen los ingredientes y después se sofríen. Utilízala para guisar antojitos como los huevos rancheros, los chilaquiles y las enchiladas rojas, entre otras.

Para los latinoamericanos hacer una buena salsa es como crear un perfume. Es una combinación de ingredientes, a veces en cantidades mínimas, que logran un conjunto armónico y cuyo aroma invita a probar un platillo. ¡Buen provecho!

popped Katia Ramírez Blankley
Nací en San José, Costa Rica, y cuando era niña era la fiel compañera de mi abuela en la cocina. Para mí, la comida no es solo satisfaciente. Nuestros platos tradicionales, nuestros dulces y recetas de nuestras abuelas son una parte de nosotros, y cuando emigraos, estos son los lazos que nos mantienen conectados a nuestros países. Me encanta crear nuevas recetas, así como rescatar recetas tradicionales que han sido olvidadas. He estudiado nutrición, periodismo y tengo un título en artes culinarias. Trabajo como editora de la alimentación y estilo de vida, y como escritora para periódicos y revistas en los EE.UU. por más de 25 años. Vivo en Los Ángeles con mi esposo, tres hijos y tres nietos.

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