Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

English
grandmas-secret-roasted-chicken-hero

Secretos de Mi Abuela Para Preparar Pollo al Horno

By Elvira de las Casas, April 10, 2014
  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

El pollo al horno que hacía mi abuela era, ahora que lo pienso, el más sabroso que he probado en mi vida. Y miren que he comido recetas diferentes, en casi todos los restaurantes en donde he estado. Pero ninguno tiene el mismo saborcito de ajo, la misma carne jugosa por dentro y la piel doradita y crujiente por fuera.

De niña yo era bastante necia para comer. De modo que, el día que le pedí a mi abuela que me asara un pollo para mí sola, ella se apresuró en complacerme. “Pero con una condición”, me dijo. “Que me ayudes a prepararlo”.

Lo primero que hicimos fue lavar el pollo, secarlo y sazonarlo por dentro y por fuera. Bueno, la verdad es que lo único que mi abuela me dejó hacer fue alcanzarle los ingredientes: la sal, la pimienta, los dientes de ajo machacados en el mortero y las naranjas agrias que ella exprimió para sacarles el jugo.

“Sin naranja agria el pollo no se ablanda ni queda jugoso”, me aseguró, mientras hacía unas perforaciones con el cuchillo e introducía la sazón entre la piel y la carne.

Después, lo dejó en el refrigerador, destapado, hasta el día siguiente, cuando pondríamos manos a la obra.

Unos minutos antes de comenzar, mi abuela puso a calentar el horno, y en una bandeja de hornear hizo una cama de ruedas de papa y de cebolla.

“El pollo se pone encima de las papas, con la pechuga hacia abajo, para que se dore parejito y la piel no se pegue a la bandeja”, me explicó.

Durante la hora siguiente, no sé cómo pude resistir la tentación de abrir el horno para mirar “nuestra obra maestra”–igual, abuela no me dejaba ni acercarme. Poco antes de sacarlo del horno, lo volteó y puso la pechuga hacia arriba, para que terminara de dorarse.

Cuando estuvo listo, abuela me hizo esperar otros diez minutos, “para que se asentara el jugo dentro de la carne”.

Recuerdo que todos celebraron cómo “me había quedado” el pollo, aunque sabían que solo me había estrenado como asistente de cocina. Y me acuerdo también de lo ricas que quedaron las papas, bañadas en la sazón de ajo y naranja agria.

A pesar de los años, nunca he olvidado los secretos de mi abuela en la cocina. Y tú, ¿tienes algún secreto especial para asar el pollo en el horno?

popped Elvira de las Casas
Aunque nací en Cuba, he vivido en Estados Unidos durante 22 años, y he trabajado como reportera y editora de varias publicaciones. Soy madre de dos hijos, tengo tres nietos y un marido maravilloso. Él decidió casarse conmigo después probar mi receta de frijoles colorados, lo que demuestra que el amor entra por la cocina. Contrariamente a la creencia popular, los cubanos sólo comen carne de cerdo y frijoles negros en la víspera de Navidad y otras fiestas. El resto del tiempo, tenemos una gran variedad de recetas para elegir. La tradición culinaria cubana ha ido evolucionando desde la época colonial y tiene influencias africanas. Es un crisol de culturas riquísimas. Los invito a probar un bocado.

Comentario