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variety of organ meats

Comer Vísceras: Suena Raro pero Sabe Delicioso

By Luciana Lamberto, January 16, 2014
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Comer vísceras puede sonar como algo ‘bárbaro’ o salvaje, pero en realidad es más común de lo que pensamos, en especial porque muchos de estos órganos que nos llevamos al estómago son una verdadera delicia, aunque a la vista parezcan lo contrario.

Personalmente soy una fan del hígado, me encanta comerlo encebollado, algo que creo, heredé de la parte materna de mi familia. Pero como argentina, nacida y criada en casa de un asador apasionado (mi padre), llevo comiendo vísceras desde antes de entender de qué se trataban ni qué valor nutricional tenían.

Mientras que mi mamá me hacía siempre el bife de hígado a la plancha con cebollas, mi papá, en cambio, se especializaba (y todavía lo hace) en la parrilla. Nos cocinaba en ella los chinchulines (que son el intestino delgado de la vaca), la tripa gorda (intestino grueso) y las mollejas (parte del aparato digestivo del animal).

Pero en mi casa también probamos otras vísceras, como los riñones, que mi abuela nos preparó varias veces con arroz, y lengua a la vinagreta, que es la lengua de la vaca y, aunque no lo crean, sabe muy rico.

Obviamente que no sólo en mi casa se comen vísceras, es algo común en las parrilladas argentinas, pero también en restaurantes de todo el mundo. En Argentina se conocen como ‘achuras’ (el nombre gaucho). Se hacen como el asado, pero en menor tiempo y se las puede condimentar con el popular chimichurri.

En el resto del mundo también se comen mollejas en forma regular. Las mollejas de pollo (o contre) en guiso con arroz son populares en Chile, Colombia, Ecuador y Perú. En Francia, las favoritas son las mollejas de pato. También se comen el corazón y los sesos de cordero, ternero y cerdo.

Comer vísceras puede ser un festín, ya sean las preparadas en casa o las que ofrecen los restaurantes del mundo. Así que espero que se animen a cocinar vísceras en su casa y que no les pase como a mí, que la última vez que compré hígado, el carnicero me preguntó si era para el gato.

Por favor no dejen de compartir su experiencia.

popped Luciana Lamberto
Lejos de ser una verdadera experta culinaria, mi pasión radica en aprender y compartir todo lo que implica la preparación de una comida, la historia detrás de una receta, y las historias que siguen después de una reunión alrededor de una mesa. Nací y me crie en Argentina, y soy amante del vino, una bebida que me acostumbré a apreciar con la familia. Mi padre me enseñó ya que el es un connoisseur de vino. Como lo hago con la comida, me encanta narrar las experiencias de cada copa de vino, ya sea con amigos, la familia o sola. Espero que disfruten de estas historias.

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