Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

English
Can of condensed milk

Leche Condensada: Amor Eterno

By Bea Osorio, March 20, 2014
  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

Una de las imágenes recurrentes de mi infancia es la de leche condensada derramada de una lata recién abierta por mi mamá. No importaban las normas de higiene que ella tenía en la cocina. Era imposible que yo no metiera la mano de inmediato. En mi mente, mi gran misión era impedir con mi dedito que la sustancia espesa llegara a la mesa y, enseguida, llevármelo directo a la boca. Era la felicidad total. Sigue siéndolo.

Esta rica fórmula fue patentada en la ciudad de New York en 1857 después de que los ingleses buscaran formas de conservar la leche sin necesidad de refrigerarla. Su procedimiento consiste en la extracción del agua para espesar y concentrar la leche y luego agregar azúcar.

Hoy es muy querida en las despensas de muchas regiones del mundo, pera especialmente en las de nosotros, los latinos. De nuestro continente, Brasil es el campeón, no solo en fútbol, sino también cuando del consumo de leche condensada se trata.

Clásicos de la repostería como el arroz con leche, el quesillo o flan, la deliciosa torta “tres leches“, y el pie de limón (key lime pie) no serían lo mismo sin este manjar.

En Colombia y Venezuela, por ejemplo, viene en mini latas o tubos pues los niños la comen sola como merienda. Además, va en el tope del famoso raspado, cepillado o esnovol (anglicismo muy divertido de “snowball”) que es hielo granizado con jarabe de frutas. Estos helados rebosados de leche condensada, también son un referente de mi infancia y los carritos de cepillados son parte del paisaje de Caracas.

En varias regiones es casi un deber agregar un buen “chorrito” a tradicionales bebidas como la Chicha y la Cocada. Y en Argentina y otras regiones del mundo es popular el Café Bombón (café expreso y leche condensada).

Hay postres muy prácticos que puedes hacer si la tienes en casa. Con fruta picada y yogurt es delicioso, y va muy bien con panquecas, helados y gelatina. Además, si la mezclas con un concentrado o zumo de limón, guanábana, parchita o cualquier otra fruta, y lo metes a refrigerar, tendrás una variante muy práctica de mousse.

La leche condensada es casi un patrimonio de la cocina latina. Para muchos es el sabor de la infancia, herencia y tradición. Solo hay que querer disfrutarla pues es para, literalmente, chuparse los dedos. A ti, ¿cómo te gusta comerla?

popped Bea Osorio
Nací en Caracas y veo a mi ciudad como una colorida maqueta de pequeñas nacionalidades. En el centro pasé mi infancia entre las vitrinas de la pastelería italiana, el aroma colgante de la charcutería española y el aceite hirviendo de las sartenes criollas. Es difícil saber dónde se origina la receta de una abuela venezolana. En mi caso, puede ser del frío fronterizo de mi sangre colombiana o el calor de la goajira costeña. Hoy desde Los Angeles, otro prisma también construido de mezclas indescifrables, los invito a sentarnos en una mesa a disfrutar y hablar de comida, mi ritual preferido.

Comentario