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El Cacao: Un Tesoro de Latinoamérica

El Cacao: Un Tesoro de Latinoamérica

By Greyza Baptista, February 21, 2014
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Casi todos alguna vez (¡o muchas!) nos dejamos seducir por el irresistible sabor del chocolate, en todas sus formas y presentaciones. ¿Pero sabes de dónde proviene el chocolate exactamente?

Todo comienza con una semilla llamada cacao. El árbol que nos regala este pequeño tesoro es originario de las selvas tropicales del Amazonas y Orinoco, que luego comenzó a cultivarse en Centroamérica. Durante la época de los aztecas, los granos de cacao se usaban como moneda de cambio hasta que, un día, alguien intentó comerlos triturados y así descubrió lo que le daría comienzo a esta gran delicia.

Los Dioses del Cacao
Según leyendas mayas, el cacao estaba considerado como un alimento divino que tenía un gran valor, y se realizaban muchos rituales sagrados entorno a su planta. Por ejemplo, se solía regalar granos de cacao en ocasiones importantes, como cuando los jóvenes alcanzaban su mayoría de edad o en eventos religiosos. En la mitología maya, existía el dios de los mercaderes, Ek Chuah, que estaba vinculado al cacao. El pueblo maya le rendía homenaje a este dios usando cacao en los festivales. Los aztecas, por su parte, también eran bastante supersticiosos y creían en muchos dioses. Quetzalcōātl, el dios creador de la agricultura, estaba relacionado con los granos de cacao. Según cuenta una leyenda mexicana, un dios jefe echó a Quetzalcōātl del país, pero sus seguidores siempre esperaron su regreso. Mientras tanto, se quedaron con su mejor legado, el árbol del cacao.

La Difusión Global del Chocolate
Muchas veces, los granos triturados se mezclaban con agua, y esta bebida luego se introdujo a Europa por el conquistador Hernán Cortés en la corte de Carlos V. Sin embargo, como tenía un sabor amargo que no a todos les gustaba, se comenzó a experimentar con otras mezclas con azúcar y especias. Así, el chocolate fue evolucionando y cerca del siglo XVII comenzó a adquirir el sabor y la textura que conocemos hoy en día. Y a medida que el chocolate se fue popularizando, se empezaron a cultivar cada vez más árboles de cacao en todo el mundo.

Según la Organización Internacional del Cacao, los mayores productores son algunos países de África (Costa de marfil, Camerún, Ghana, Togo, Congo) y otros de Asia (Indonesia y Malasia). Sin embargo, el cacao sudamericano sigue siendo el más apreciado por su rico aroma y su sabor frutal incomparable.

Existen tres tipos básicos de cacao: uno de ellos es el criollo, un cacao aromático y muy frágil originario de Mesoamérica. Es de alta calidad y por eso se reserva para la fabricación de los mejores chocolates. Otra variedad es el cacao forastero, un tipo de cacao que procede de la selva amazónica. Su sabor es fuerte y amargo, y un tanto ácido. El cacao trinitario, el tercer tipo, es un hibrido de Trinidad, una mezcla entre el criollo y el forastero. Se destaca por ser afrutado y aromático.

Ahora ya sabes que el grano del cacao es la base del chocolate, y de comidas latinas como la salsa del mole. Así que la próxima vez que vuelvas a darle un mordisco a algo con chocolate, recuerda que detrás de tanta deliciosa dulzura, hay una historia interesante para contar.

¡Que viva el cacao!

popped Greyza Baptista
Esposa y madre de un gourmet de 5 años de edad, que nunca frunce el ceño al comer ensaladas (a menos que no tenga espinaca en el plato), creo que los hábitos alimenticios saludables comienzan en casa. Aprendí esa simple regla de mi madre, un verdadero mago en la cocina y quien me enseñó el arte de transformar los ingredientes en algo delicioso. En estos días, mi familia está convencida de que hago magia cuando cocino. Para mí, los recuerdos, olores y sabores me inspiran a crear platos, y a escribir sobre uno de los placeres más ricos de la vida: la comida. También soy periodista y de vez en cuando, artista.

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