Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

English
Congelador con comida

Del Congelador a la Mesa

By Greyza Baptista, August 28, 2013
  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

Después de un día duro de trabajo, congelar comida es mi mejor aliado. Además de poder comer rico y sano durante la semana, me queda tiempo para descansar y disfrutar de mi familia.

No sé que haría sin el refrigerador, así como el lavaplatos salva matrimonios, congelar comida me ayuda a ahorrar tiempo y dinero, y en varias ocasiones me ha sacado de apuros cuando llega visita sin avisar.

Si quieres simplificarte la vida, dedica un día para comprar y un fin de semana –preferiblemente- para cocinar en grande. Aunque no lo creas, consumirás menos calorías, pues cuando llegues apurada de la calle y con hambre no irás directo a devorarte el paquete de pan.

Aquí te doy varias ideas para facilitarte la tarea:

Salsas

No hay salsa más sabrosa que las caseras. Desde la tradicional boloñesa, pesto, blanca básica con jamón y salsa arrabiata. La salsa es muy útil en nuestra cocina y nos hace la vida fácil si las guardadas en porciones.

Guisos y estofados

Siempre resuelven. Hay muchas recetas a base de carnes y verduras.  No existen ingredientes específicos para prepararlos. A mí me encanta con ternera y papas.

La conservación de un guiso de carne de res o pollo perdura más que los de pescados y mariscos. Así que consume antes los alimentos más perecederos y deja los que más duran para el final de la semana.

Rellenos

Desde la sabrosa carne mechada hasta un pollito desmechado. Estos alimentos sirven como futuros rellenos que sabrán a gloria dentro de una arepita o una tortilla con vegetales. Incluso como acompañante de arroces.

Lasaña

Entra fácil en el congelador. La puedes hacer de carne, pollo o con berenjena. Cuando la quieras comer, la bajas a la nevera tres horas antes y por la noche directo al horno.

Pizzas

A cualquier hora, sobre todo cuando necesitas improvisar. Puedes prepararlas con lo que quieras. Congélalas solo con salsa de tomate y queso. Luego antes de hornearlas la rellenas con lo que te guste desde champiñones, brócoli, pimentón, aceitunas… en fin, aquí tu imaginación entra en acción.

Caldos

Puedes hacer de pollo, carne, pescado o vegetales. Una sopita de pollo con fideos o pescado de almuerzo es reconfortante. Y es ideal si llegas muy tarde y no quieres comer sólidos.

Sofrito

Siempre hace falta el sofrito para sazonar. Puedes hacer grandes cantidades y ya te olvidas de picar durante la semana o por el mes. Puedes hacer de azafrán si lo que quieres es color.

Consejos

  • Las carnes debes guardarlas en porciones pequeñas, será más fácil de descongelar.
  • Emplea recipientes herméticos o bolsas plásticas con cierre.
  • Etiqueta cada alimento con fecha para saber qué tiempo lleva en tu nevera o congelador.
  • Nunca recongeles alimentos, sobre todo carnes.
  • No congeles los alimentos mientras estén calientes. Deja enfriar para no alterar la temperatura del congelador.
popped Greyza Baptista
Esposa y madre de un gourmet de 5 años de edad, que nunca frunce el ceño al comer ensaladas (a menos que no tenga espinaca en el plato), creo que los hábitos alimenticios saludables comienzan en casa. Aprendí esa simple regla de mi madre, un verdadero mago en la cocina y quien me enseñó el arte de transformar los ingredientes en algo delicioso. En estos días, mi familia está convencida de que hago magia cuando cocino. Para mí, los recuerdos, olores y sabores me inspiran a crear platos, y a escribir sobre uno de los placeres más ricos de la vida: la comida. También soy periodista y de vez en cuando, artista.

Comentario