Somos compatibles, excepto con tu navegador, el cual no ha sido actualizado.

Para una mejor experiencia te recomendamos actualizarlo a la versión más reciente de IE, Google Chrome, Firefox o Safari.

English
Un plato de natilla

Sabores Familiares: La Natilla, un Postre Exquisito para Toda la Familia

By Elvira de las Casas, May 27, 2015
  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

  • Facebook
    0
  • Pinterest
    0
  • Guardar
    0
  • WhatsApp
  • Enviar
    0

La natilla que preparaba mi madre cuando yo era niña, con su dulce olor a canela que perfumaba toda la casa, es un recuerdo que siempre me acompaña. No puedo evitar compararla con las que venden hoy en día, en vasitos plásticos, con el elegante nombre de vanilla pudding. ¡Qué distintos estos postres de los que solían preparar nuestras madres y abuelas en nuestros países de origen!

Como me gustaba quedarme en la cocina para no perderme nada, recuerdo claramente a mi madre revolviendo la leche con una cuchara de madera para que la natilla no hiciera grumos y quedara en su punto justo, con el fuego muy bajito.

Primero ella hervía la leche con una ramita de canela, azúcar y cáscara de limón. Mezclaba las yemas de huevo con un poquito de leche tibia antes de incorporarlas a la olla, para que no se cocinaran antes de tiempo. Aparte, disolvía la fécula de maíz en una taza con agua y la mezclaba con los demás ingredientes, sin dejar de revolver, hasta que la natilla adquiría el espesor necesario.

Después venía lo mejor: espolvoreaba la natilla con canela y la cubría con merengue tostado, que hacía con las claras de huevo. En ese momento ya yo tenía la boca hecha agua, y ella me advertía: “Si no tomas la sopa, no pruebas la natilla”. Era la mejor motivación que podía tener para tomar sopa, un plato obligatorio en mi casa en cada cena, que yo odiaba tanto como la famosa Mafalda. ¡Qué tiempos aquellos!

Muchos años después, sigo adorando ese postre, y lo preparo a menudo en diferentes versiones: con chocolate, coco rallado, galletitas dulces o caramelo, al estilo de la crema catalana.

¿Mi receta básica? Muy simple: 4 tazas de leche, 1 pizca de sal, 2 cucharaditas de vainilla, 1 taza de azúcar, 4 huevos, canela en rama, cáscara de limón verde fresco y 1/3 taza de fécula de maíz. Puedes servirla a temperatura ambiente o fría, pues de las dos formas es deliciosa. Como es tan económica, puedes hacerla incluso más de una vez por semana. ¡A tus hijos les encantará!

popped Elvira de las Casas
Aunque nací en Cuba, he vivido en Estados Unidos durante 22 años, y he trabajado como reportera y editora de varias publicaciones. Soy madre de dos hijos, tengo tres nietos y un marido maravilloso. Él decidió casarse conmigo después probar mi receta de frijoles colorados, lo que demuestra que el amor entra por la cocina. Contrariamente a la creencia popular, los cubanos sólo comen carne de cerdo y frijoles negros en la víspera de Navidad y otras fiestas. El resto del tiempo, tenemos una gran variedad de recetas para elegir. La tradición culinaria cubana ha ido evolucionando desde la época colonial y tiene influencias africanas. Es un crisol de culturas riquísimas. Los invito a probar un bocado.

Comentario