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Group of zumba dancers jumping

Zumba con Beto Pérez

By Claudia Arévalo, September 13, 2013
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Alberto “Beto” Pérez llegó a este país buscando un sueño. Tuvo que dormir en un parque, no sabía hablar inglés y venía con poco dinero. Pero él no perdió la esperanza de difundir su brillante idea de fusionar ejercicios aeróbicos con ritmos musicales latinos. Hoy en día este sueño se llama Zumba Fitness™.

Pero, ¿cómo comenzó todo? Recientemente Beto contó su historia personal en el evento Hispanicize en Miami, Florida, frente a un centenar de personas que quedaron impactadas con su relato jocoso, divertido y a la vez tan humano, de las experiencias por las cuales atravesó para triunfar en Estados Unidos y en el mundo.

Este hombre carismático nació en Cali, Colombia y desde sus 14 años estuvo ingeniando formas para ayudar económicamente a su familia. Pero él siempre fue un apasionado por la música y se convirtió en instructor de aeróbicos para pagar sus clases de baile. A los 19 años ganó una competencia nacional de lambada, baile de origen brasileño, y se convirtió en coreógrafo profesional.

Beto cuenta que un día trajo el CD para la clase de aeróbicos, y puso el lado equivocado, y viendo la receptividad de la gente continuó e improvisó con su música preferida: la salsa y el merengue. El resultado fue todo un éxito. Sus clases originales se convirtieron en las más famosas de la región. Sentí que “eso era lo que yo quería hacer toda mi vida, bailar. Y si podía ser mi carrera… era el mejor regalo del mundo”.

Pero Beto quería triunfar en los Estados Unidos y vendió todas sus pertenencias para mudarse a Miami. Intentó en varios gimnasios que su concepto fuera aceptado, pero no fue fácil. En 1999 por fin tuvo una oportunidad: “Le comencé a dar una clase privada a la dueña de un gimnasio, puse en la grabadora la canción Oye Como Va y la gente comenzó a verme detrás del vidrio del salón y aplaudían, después querían emocionados inscribirse a una clase que todavía ni existía”, comenta Beto. Allí tuvo la fortuna de conocer a la madre de su actual socio, Alberto Perlman, quien más adelante los presentaría.

Poco a poco fueron surgiendo las ofertas de negocio de su novedosa idea, como grabar un DVD o ser el instructor personal de un rey en el lejano oriente. Cuenta que con dos o tres palabras en inglés se las ingeniaba para que los inversionistas no se dieran cuenta de su falta de conocimiento del idioma. Él lo que quería era bailar y difundir esta magia de combinar el baile y el ejercicio.

Hasta el nombre de Zumba surgió de manera improvisada. “Nosotros le llamábamos Rumba pero nos dimos cuenta que al americano se le hacía difícil pronunciar esa palabra y le pusimos Zumba con ‘z’ porque cuando yo era pequeño me gustaba la serie “El Zorro”, no fue por ninguna reunión de un equipo de mercadeo”.

En el 2001 arranca Zumba Fitness™ en una época en la cual lo latino estaba de moda “En otras culturas identifican que tenemos algo exótico que es nuestra ‘sangre caliente’, nuestro ritmo latino, nuestro ‘sabor’, nuestra alegría, entonces fue muy interesante”, afirma Beto.

Esta forma divertida de hacer ejercicio se fue difundiendo en todos los continentes y este colombiano se dio cuenta de algo muy particular: “Nosotros desde pequeños bailamos en casa, en los cumpleaños, y hasta te hacen la rueda para que bailes con toda la familia y disfrutamos de la vida aunque no tengamos dinero. Así Zumba Fitness ™ lleva esa ilusión de gozar la vida simplemente con el hecho de bailar. Y la gente se siente feliz”.

En sus diversos viajes alrededor del mundo, él se sorprende que por ejemplo en ciudades remotas como Shanghái estén bailando cumbia y quieran conocer sus orígenes. Para Beto ha sido fascinante también investigar estas inquietudes de otras culturas. “En Shanghái me preguntaban por qué la cumbia se baila casi arrastrando los pies y con los brazos en alto y descubrí que así bailaban los esclavos porque tenían grilletes en sus pies y no podían casi moverlos y danzaban con los brazos en alto en señal de libertad”.

Otra de las cosas que lo ha impactado es el poder de convocatoria que tiene este programa de ejercicios. “Personas de diferentes razas, religiones, culturas, pobres y ricos se reúnen en una clase para pasarla bien”. El beneficio para mucha gente no es el bajar de peso bailando, sino es una terapia para relajarse.

Igual se ha creado un intercambio generacional muy interesante. “Los jóvenes están aprendiendo ritmos un poco olvidados como el chachachá y las abuelitas están bailando hip-hop” y además es un espacio rico de socialización.

Aunque ha conocido infinidad de ritmos bailables y culturas, él nunca olvida su tierra natal. “Yo soy bien colombiano y me gusta la comida típica, de vez en cuando como mi sancocho de gallina, mi chocolate con queso o mis arepas”. Nos cuenta que cuando viaja trata de ubicar un restaurante colombiano en la ciudad que se encuentre e invita a los instructores que están con él. “Ellos quedan fascinados, me considero todo un promotor de la comida colombiana alrededor del mundo”.

En su tiempo libre le gusta cocinar un fricasé de pollo y su postre favorito es el helado o manjar blanco, que es un dulce de leche típico de la región del Valle del Cauca en Colombia.

Su sencillez no solo se destaca en su comida sino también en su forma de ser. Beto, a pesar de su fama y fortuna, sigue siendo el mismo según sus amigos, y el aspecto de la retribución social lo tiene muy presente.

A nivel corporativo Zumba Fitness™ tiene varios programas de ayuda para combatir el hambre y enfermedades como el cáncer (Party in Pink). Pero en lo personal Beto ayuda a una fundación (JT Children Foundation) en Guatemala, para niños con discapacidades. “Me siento muy contento de poder ayudar a otros”.

Alberto “Beto” Pérez es uno de los mejores ejemplos de empeño y empuje para lograr nuestras metas y su consejo primordial: “Siempre les digo a los hispanos soñar es gratis, más que todo en este país que es el país de los sueños, si uno sueña y trabaja verá los logros. No hay que dejar de soñar”.

Fotos cortesía de Zumba Fitness™ y JT Children Foundation

popped Claudia Arévalo
Soy una periodista colombiana y vine a los Estados Unidos en busca de nuevas vivencias. Mi marido es italoamericano y le gusta cocinar, por lo que creamos una fusión de sabor latinoamericano con recetas y tradiciones de ambos países. Así es como he descubierto la riqueza culinaria que quiero compartir con ustedes. También me encanta entrevistar a personas con diversos talentos y conocer un poco de sus personalidades a través de sus preferencias gastronómicas. El descubrimiento de anécdotas especiales y su importancia para las tradiciones culinaria culinarias es asombroso. Espero que disfruten de conocer más acerca de sus personas favoritas.

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