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medidor de glucosa, un metro, y una manzana

Signos de Advertencia Temprana de la Diabetes Que No Debes Ignorar

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¿Alguien que conoces podría tener diabetes y ni siquiera saberlo? Puede parecer sorprendente, pero es algo sumamente posible. Incluso es más probable que una persona tenga prediabetes, pero no tenga la más mínima idea de que su organismo está sufriendo estrés fisiológico. La gran mayoría de las personas que conviven con la prediabetes no saben que la padecen. La prediabetes es la calma antes de la tormenta, y se puede detener si se implementan rápidamente cambios en el estilo de vida.

De todos modos, ¿qué es la prediabetes?

La prediabetes, también denominada tolerancia anormal a la glucosa, es una afección que no presenta síntomas. Se produce cuando los niveles de glucosa en sangre son más altos que lo normal pero demasiado bajos para un diagnóstico de diabetes (ver más abajo). Si eso te suena a una afección leve o benigna, piénsalo de nuevo. Si bien durante mucho tiempo hemos sabido de las consecuencias graves para la salud de la diabetes —aumento del riesgo de ceguera, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y amputación, entre otros— tener prediabetes es algo que casi siempre está latente antes de que una persona presente diabetes tipo 2, y todas las complicaciones que acarrea esta enfermedad. Con aproximadamente 79 millones de estadounidenses adultos que se estima conviven con prediabetes, hay motivos para preocuparse.

Pero también hay algunas noticias alentadoras. Si tú o alguien que conoces ha recibido un diagnóstico de prediabetes, la aparición de la diabetes tipo 2 declarada —y la serie de posibles efectos secundarios— se puede demorar o prevenir. Un importante estudio de investigación liderado por los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health, NIH) mostró que la adopción de cambios de conducta sencillos, como mejorar la elección de alimentos y aumentar la actividad física, ayudó a los participantes a bajar de peso y así reducir en un 58 % el riesgo de presentar diabetes tipo 2 en personas con diagnóstico de prediabetes.* Muchos factores aumentan el riesgo de padecer prediabetes y diabetes tipo 2. Para averiguar más sobre tu nivel de riesgo, mira qué características de la lista se aplican en tu caso:

  • 45 años o más 
  • sobrepeso 
  • padre, madre o hermanos con diabetes 
  • contexto familiar: afroamericano, hispano/latino, indígena americano, asiático americano o nativo de las islas del Pacífico 
  • tuviste diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional), o diste a luz un bebé de 9 libras de peso o más 
  • actividad física menos de tres veces por semana

Síntomas sutiles de la diabetes

En la diabetes tipo 2, el organismo no produce una cantidad suficiente de insulina o las células ignoran la insulina y provocan niveles de glucosa en sangre muy elevados. A diferencia de la prediabetes, la diabetes sí tiene síntomas, pero a menudo no se la diagnostica porque muchos de los síntomas parecen muy inofensivos. En el ajetreo de la vida cotidiana, quizás no adviertas los pequeños cambios en cómo te sientes. Sin embargo, estas variaciones pueden indicar que tu cuerpo está tratando de decirte que las cosas no están tan bien. Un cambio pequeño solo no necesariamente es una señal de advertencia, pero varios de estos síntomas sutiles con seguridad te indican que consultes a tu médico. Ten en cuenta hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿De repente sientes más sed, más hambre y bajas de peso sin querer? 
  • ¿Te sientes más fatigado o débil que lo habitual? Si empezaste a hacer mucho más ejercicio, estos son cambios que podrían esperarse. Pero si tus patrones de alimentación y ejercicio permanecieron estables, analiza estos cambios con tu médico de inmediato. 
  • ¿Tienes visión borrosa o infecciones recurrentes en la piel o las encías? 
  • ¿Notaste que los cortes y las contusiones tardan más en sanar? ¿Orinas con más frecuencia o sientes hormigueo en las manos, los pies o las piernas?

Estos síntomas también pueden parecer insignificantes al principio, especialmente si se los considera en forma aislada. Pero tener cualquier combinación de estos síntomas es algo que no se debe ignorar.

Modificaciones que importan

El principal factor de riesgo de la diabetes tipo 2 es la obesidad. Por lo tanto, lograr bajar entre el 5 y el 7 % del peso mediante la reducción de las grasas y calorías que consumes, y el aumento de la actividad física a 150 minutos por semana son componentes claves para retardar o prevenir la aparición de esta enfermedad.

No es de extrañar que una alimentación saludable ayude. Llena tu dieta con abundante cantidad de frutas frescas, verduras, cereales integrales, productos lácteos con bajo contenido de grasas y fuentes de proteínas magras. Un plan de comidas saludables para el corazón e hipocalóricas puede ayudarte en tus esfuerzos para bajar de peso y hasta puede contribuir a reducir los niveles de colesterol y también la presión arterial.

Aumentar la actividad física , como caminar a ritmo rápido, nadar o andar en bicicleta, 150 minutos como mínimo por semana es otra cosa que puedes hacer para reducir el riesgo. El ejercicio es otra herramienta para ayudarte en tus esfuerzos para bajar de peso y también puede ser beneficioso para el corazón, los pulmones y la salud emocional.

*Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Programa Nacional de Prevención de la Diabetes.

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