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Piñata

La Historia de la Piñata. ¿Por Qué Nos Gusta Tanto?

By Laura Martínez, October 03, 2013
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Es curioso, pero cada vez que pensamos en una piñata, nos vienen a la mente imágenes coloridas de fiestas típicas mexicanas, sobre todo de cumpleaños infantiles o posadas navideñas, en las que familias enteras se reúnen alrededor de una olla de papel o de barro para sacarle a palos dulces maravillas de la panza. Sin embargo, pocos nos detenemos a pensar en la historia de la piñata. De dónde viene, o cómo se volvió tan popular entre nuestra gente.

Hice un poquito de investigación y la verdad es que no hay una, sino muchas teorías sobre la historia de la piñata. Algunos aseguran que las piñatas tienen su origen en China y que, gracias a Marco Polo y sus periplos por el mundo, llegó hasta Italia y después a España, de donde hizo el salto hacia Latinoamérica. Su nombre supuestamente viene de Italia, donde la conocían como pignatta, que significa “olla frágil”. Cuentan los libros de historia que las piñatas eran muy utilizadas por los misioneros, quienes las utilizaban para atraer gente a sus ceremonias y fiestas religiosas. ¿Y cómo no iba a seducirlos tan colorida atracción que, además, venía rellena de deliciosas frutas o confites?

Pero sea cual sea el origen o historia de la piñata, les puedo asegurar que no hay mexicano que no haya arremetido a palos (por lo menos una vez en su vida) una piñata. Yo rompí muchas de pequeña; a veces eran de papel maché; otras, se trataba de una cazuela de barro; a veces nos vendaban los ojos; a veces no. Pero cada vez, recuerdo como si fuera ayer, la golpeaba con entusiasmo, con el corazón saliéndoseme del pecho anticipando la prometida lluvia de dulces, chocolates y juguetes miniatura en los cumpleaños; o deliciosas frutas típicas como jícama, limas y tejocotes.

Ah, y sin importar de lo que venían rellenas, era imperativo acompañar la ceremonia de los palos con la famosa canción que decía: ¡Dale, dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino!

¿Y ustedes? ¿Han roto alguna vez una piñata? ¿Qué delicias encontraron adentro?

popped Laura Martínez
Nací y crecí en la Ciudad de México, pero he vivido en Chile, Argentina, Singapur, Francia y Estados Unidos (Los Ángeles y Nueva York). Aunque no sé mucho acerca de estos lugares, hay una cosa que sé con certeza: me encanta su comida. Yo soy escritora y me especializo en los negocios y los medios de comunicación, pero me encanta leer y escribir sobre la comida. Crecí comiendo jamón crudo, fabada, y queso manchego con mi abuelo, que era español, y mi abuela mexicana podría muy bien haber sido la mejor cocinera del mundo de los chiles en nogada. Las especias españolas y mexicanas corren por mis venas, pero vivo con un francés. Él hornea su propio pan y prepara quiche lorraine o velouté en el invierno y una ensalada de crudités en el verano. La comida es el núcleo de mis historias más entretenidas y me encantaría contarte todo acerca de ellas. ¿Me acompañas?

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