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platos de frijoles

Frijoles Que Nos Unen: El Gallo Pinto

By Ana Peláez, October 02, 2015
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Si tuviese que pensar en una receta que la mayoría, o probablemente todos, los países latinoamericanos reclaman como suyo, sin dudas es el arroz con frijoles. Los pasos son diferentes, pero usualmente requiere un sofrito con ajíes y cebollas, alguna mezcla de especias, frijoles negros o rojos, y la cocción lenta con el arroz hasta que todo se mezcla. En Cuba, se lo conoce por el nombre de moros y cristianos y en Colombia es un calentado. En el caso de Perú, le dicen tacu tacu, y casamiento o casado en El Salvador, Guatemala, Panamá y Honduras. En Costa Rica y Nicaragua lo preparan con las sobras de arroz y se lo conoce como gallo pinto, dado a su apariencia. En ambos países, es considerado el plato nacional y es exactamente allí donde comienza el problema.

Aunque en Costa Rica prefieren los frijoles negros con un buen toque de salsa lizano, y en Costa Rica utilizan los frijoles rojos, estos platos son tan parecidos que la rivalidad por la supremacía del gallo pinto no se puede evitar. La competencia se puso más dura en el 2003 cuando Costa Rica preparó 965 libras del plato para marcar un nuevo record en el libro Guinness. Nicaragua no se quedó atrás y por su parte preparó una tanda de 1,200 libras de gallo pinto. Desde entonces, el título ha cambiado de manos en algunas ocasiones, pero Costa Rica preparó un festín de 3,300 libras de gallo pinto que fue suficiente para darle de comer a 50,000 personas.

En cuanto al origen del plato, ese es otro tema de debate. Los costarricenses juran que un hombre llamado Don Bernabé improvisó el plato para darle de comer a un gran grupo de personas en el barrio de San Sebastián en 1930. Nicaragua le da el crédito a los afro latinos que, según ellos, importaron el plato desde el Caribe.

El gallo pinto se puede servir para el desayuno con huevos fritos, queso fresco y aguacate, pero puede que la mejor forma de disfrutarlo sea con pupusas. Las pupusas son otro platillo centroamericano, de origen salvadoreño. Se preparan con harina de maíz en forma de discos que se pueden rellenar con verduras, flores comestibles como loroco o retoños de calabacín, frijoles cocinados, queso o carne, y con un toque de repollo encurtido. Ya que El Salvador no tiene su propio gallo en la pelea de pintos, las pupusas son el blanco perfecto para la controversial pelea del arroz con frijoles.

Es una lástima que el mismo plato que une a tantos países sea un punto de controversia, pero bueno, eso hace que se sienta aún más como cosa de familia.

popped Ana Peláez
Ana Sofía Peláez cubre todo el espectro de la cocina española y latinoamericana en su blog hungrysofia.com. Su sitio ha sido destacado en la revista InStyle, Food 52, y el New York Times y fue nominado por Saveur como uno de los mejores blogs de cocina en el 2012. Ella se ha convertido en una colaboradora habitual de Devour the Blog del Cooking Channel y The Latin Kitchen. Su primer libro de cocina, The Cuban Table (St. Martin’s Press, 2014), fue nominado al premio James Beard. Nació y se crio en Miami y ahora radica en Brooklyn, NY.

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